Día del Café: conoce el sabor del café de Oaxaca

Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha para disfrutar esta bebida y reconocer a quienes participan en su producción: desde las comunidades cafetaleras hasta las personas que la preparan y sirven.

En Oaxaca, el café forma parte de la vida de numerosas comunidades. Se cultiva en distintas regiones del estado y sus características cambian según el lugar de origen, el tipo de grano, el proceso y el tostado. Por eso, hablar de “café oaxaqueño” es hablar de una diversidad de perfiles y tradiciones.

Café Pluma: un orgullo de Oaxaca

Uno de los cafés más reconocidos del estado es el Café Pluma, originario de la región de Pluma Hidalgo, en la Costa oaxaqueña. Cuenta con Denominación de Origen y una norma oficial que establece las especificaciones para que un producto pueda comercializarse con ese nombre.

En México se cultiva principalmente café de la especie arábica, y Oaxaca destaca por su producción de esta variedad. Dentro de ese universo, Café Pluma es una referencia especial: su nombre identifica un origen y un producto protegido, no simplemente cualquier café producido en el estado.

Una taza también cuenta una historia

Detrás de cada taza hay trabajo de cultivo, cosecha y beneficio. En Oaxaca, la producción cafetalera sostiene a comunidades y forma parte de una economía agrícola que conecta el campo con tostadores, cafeterías y consumidores. En 2024, el estado ocupó el segundo lugar nacional en producción de café orgánico, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura.

Para probar un café oaxaqueño, pregunta en la cafetería por su región de origen, la variedad del grano y el método de preparación. Si encuentras Café Pluma, revisa que el producto indique claramente ese origen. Así podrás conocer mejor lo que hay en tu taza y elegir con más información.

Este Día del Café, date un momento para disfrutarlo: negro, con leche, filtrado o preparado en tu cafetería favorita. Y si estás en Puerto Escondido, aprovecha para descubrir los cafés locales y preguntar de dónde vienen sus granos.

Una buena taza empieza con buen café, pero también con curiosidad por el lugar y las personas que la hicieron posible.

Comments

  • No comments yet.
  • Add a comment